Cada vez son más los padres que saben que llevar a sus pequeños a la guarderías Montessori en Ripollet, Barcelona es una decisión más que acertada. La normalización de la educación en los primeros años de vida unida al ajetreo diario, la falta de tiempo o las dificultades para compaginar el trabajo con la conciliación de horarios familiares, hacen que la presencia de educadores para los más pequeños sea más necesaria que nunca.

A todos les preocupa el hecho de dejar en manos de desconocidos a niños tan pequeños, entre los 0 y los 3 años. Por eso, es importante que conozcan el centro y establezcan una relación de confianza con los educadores y demás profesionales de la escuela.

Uno de los principales planteamientos de las guarderías Montessori en Ripollet, Barcelona que se llevan a cabo en la educación a estas edades, es el hecho de aprender por medio del juego. En las personas, al igual que en todos los mamíferos, la actividad de jugar, durante los primeros años de vida, supone el ejercicio más importante a la hora del aprendizaje.

Jugando, los niños empiezan a ejercitar su propia actividad psicomotriz, desarrollando su cuerpo al estar en movimiento. Comienzan a descubrir el entorno, exploran, practican, experimentan y realizan todo tipo de actividades cotidianas que les enseñan como es el mundo que les rodea. Tienen, así mismo, las primeras interacciones sociales con otros niños de su edad.

A estas tempranas edades, el cerebro absorbe mucha información, con lo que incluso de forma lúdica, se puede comenzar con la introducción de otros idiomas, música... que permiten un gran estímulo para los niños.

En Llar d'Infants Somnis conocemos la importancia que tiene elaborar un proyecto educativo en el que el juego, sea el eje por el cual los más pequeños comiencen la aventura del aprendizaje, a través de la actividad y la diversión.